La temporada pasada todos los
madridistas empezamos el año con muchas ganas y renovadas esperanzas de grandes cosas, entusiasmados con la llegada del gran salvador,
Florentino Pérez.
Hasta había más ganas de empezar a comentar cada jornada en este mismo blog, y estoy seguro de que muchos blogs del mismo tema volvieron a renacer de nuevo, se tratase tanto de
liga como de otra competición.
Había razones más que suficientes para soñar, después de años de desgracias, trapicheos y cosas raras. Ya que éste no es un
club cualquiera, necesita personas muy grandes, tanto económica como espiritualmente. Y
Florentino lo es, reúne todas las condiciones.
Aun así había que darle tiempo al proyecto para que diera sus frutos, eso era evidente y razonable, aunque el aficionado
madridista siempre es impaciente, no soporta adversidades con facilidad.
Creímos y aceptamos de buen grado los grandes
fichajes realizados, aunque llegaran a ser muy desorbitados, con una descomposición sobre el terreno de juego muy evidente. Pero había un maestro del juego bonito en el
banquillo, un profesional del arte del
futbol, el señor
Manuel Pellegrini.
Esa fué una de las razones por las que éste año he decidido no relatar cada jornada, como hacía el año pasado y simplemente comentar cosas cuando me apetezca, y tenga ganas. Porque creo que se ha echado a un gran
entrenador, privándolo de demostrar su valía e incluso sin darle opción de
fichar a los
jugadores que él crea convenientes y necesarios para el
equipo.
Este año se ficha a
Mourinho con la vitola del mejor
entrenador del mundo. Seguro no será por juego bonito, ya que éste
Madrid da más pena que antes, sin
juego ni garra, ni
goles. Tan Sólo una defensa que no encaja tantos como años pasados; pero esperemos a que vengan los buenos
equipos, a ver cuántos nos meten entonces.
Es una pena que sigan con este juego en la directiva del
Madrid, cambiando
entrenadores por año, sin plantear y esperar a que el proyecto acabe.
Ahora es evidente que el año que viene, si pasa alguna catástrofe, el
Madrid jugará sin
entrenador porque
el mejor entrenador del mundo habrá fracasado y ya no habrá más opción. Entonces vuelta atrás en la historia, dimisiones a raudales y elecciones anticipadas.
Aun no se ha llegado a reconocer cual es la causa de los problemas en el
Real, que ni mucho menos es el
entrenador. Por eso este nuevo proyecto anual de éste
Real Madrid me da miedo, muchísimo terror.
Y más precisamente en el
partido contra el
Levante donde se ha visto la pena de
equipo que hay y el bochornoso ridículo demostrado, sin concepto ni ley de
juego, solamente despotismo de algunos jugadores que aun no han comprendido los valores de este gran
club. Que pena y qe desgracia para el
madridismo universal.